
Aunque hayas vuelto de vacaciones y la playa ya sea para ti un sueño del que despertaste hace unas cuantas semanas, aún nos quedan placeres 100% veraniegos que disfrutar en la ciudad: los helados. ¿Puede haber momento más gratificante y placentero que pedirte un cucurucho, barquillo o tarrina con una o dos bolas?

La historia del cine lo supo captar a la perfección en aquella escena de Audrey Hepburn en la Plaza de España durante sus Vacaciones en Roma. Ricos sabores de siempre con otros de reciente invención en formato helado, en establecimientos que no pierden en ningún momento el espíritu (si me permitís) infantil de un acto como el de chupar, ‘lengüetear’ y mancharse un poco la nariz.

La heladería Rocambolesc en Girona es como una especie de ‘Fábrica de chocolates de Charlie’ pero a la española. Regentada por el pequeño de los hermanos Roca, Jordi, del ya mítico ‘El celler de Can Roca’ disfruta como un loco bajito, que diría Serrat, entre lácteos, vainillas, fresas, manzanas al horno y chocolates. Un local que desde su cuidada imagen vintage echa la vista atrás en cuanto a sabores de toda la vida se refiere, preparando las más ricas texturas que ya probaron nuestros abuelos a 50 céntimos la unidad.

Hoy, el precio ha cambiado no así la calidad y mimo con el que todos los días preparan litros y litros de producto. Helados que nos recuerdan a la infancia y que tienen en la leche del Ampordá, la vainilla de Tahití y las manzanas de la propia Girona sus básicos en la fresquera.

De esta manera los pedidos del rico helado de chocolate, sorbete de albaricoque o incluso de pan tostado con aceite se convierten en tendencia en las próximas sobremesas. Para los amantes del topping, gominolas de frutos rojos, cacao garrapiñado, lágrimas de caramelo o ralladura de lichi, el último de los dictámenes gastro. Porque, en estos tiempos que corren no hay nada como un refrescante sabor que nos robe un par de minutos para pensar en cosas que no sean de mayores.
Santa Clara, 50. Girona. Telf.: 972 416 667
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*ANDRÉS SIRVENT. De los helados Sirvent se suele decir que quien los prueba repite todo el rato y es que este descendiente de ‘nievero’ sabe lo que hace. Su heladería de Calahorra (La Rioja) es un no parar de encargos. Más de 100 variedades de rico gelato natural a los que ni la Familia Real se ha podido resistir. Pétalos de rosa, higo chumbo, mojito o incluso rabo de toro o pimientos de piquillo, para las más cañeras, sus imprescindibles y las próximas guarniciones a cualquier menú que se precie, te lo aseguro.
Avda. Nuestra Señora de Valvanera, 47. Calahorra. La Rioja. Telf.: 941 132 569

*SAN CRISPINO. Ir a Roma y no visitar la heladería de San Crispino puede ser toda una ofensa al pueblo de la dolce vita. Y es que sus famosos helados son tan importantes como el Coliseo o la Bocca della Verità ¿Por qué crees que son muchos los turistas que reservan una hora de su viaje para acercarse a la Vía della Panetteria, 42 (tienen otras dos más) y disfrutar de un capricho helado frente a la Fontana di Trevi? Si te he convencido no dejes de pedirte el de crema con sabor a miel de Cerdeña (sabor di San Crispino), meriga, crema all´Armagnac (Laberdolive ´85), crema al whisky o sus sorbetes de yogur y uva. Rico, rico.
Via della Panetteria, 42. Roma. Telf.: 06 679 3924
Por Bru Romero
© D.R.

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